FREILA: No sé si os habréis fijado, pero en el mundo audiovisual...

No sé si os habréis fijado, pero en el mundo audiovisual lleva unos cuantos años de moda esto de ponerlo todo en primera persona. Esta moda empezó con los primeros juegos en 3D como Wolfenstein 3D y el más conocido Doom en los que situaron el punto de vista del jugador como si fuera él mismo el que estuviese dentro del juego... Y como si tuviera un brazo en el medio del pecho donde poner la pistola. Estos juegos fueron la revolución puesto que conseguían que te metieses en el papel del protagonista como nunca lo habías hecho, y también podían hacerte vomitar si te ponías a dar vueltas y vueltas a lo bruto por la pantalla. Aún no estábamos preparados para las 3D.