Dragon Ball: Evolution es la mejor película de humor involuntario que he visto en mi vida. Lo primero que intenta uno es abstraerse de todo lo que ha visto en la serie de dibujos y pensar: Vale, estoy viendo otra cosa. Así que a uno le da igual que Goku sea un adolescente con el que se meten en el cole, Bulma sea como Angelina Jolie en Sr. y Sra Smith y el Follet Tortuga (Maestro Tortuga o Roshi) no tenga ni barba ni tortuga. Todo eso da igual. Es una película aparte, no tiene por qué ser exactamente igual. El problema es que coge lo peor de las pelis de adolescentes y lo pone ahí. Para que te descojones.