Esto es lo que demuestra, niños, que si algún día decidís dibujar un cómic jamás hagáis antes el dibujo y después el guión. En este caso triunfó, porque ya la gente la veía por inercia, pero no siempre pasa así. Porque luego llega Bola de Dragon GT, también conocida como Bola de Dragón Gran Truño; en el que ya Toriyama ni pinchaba ni cortaba y los discípulos decidieron hacer lo mismo. Dibujar lo primero que les saliese de la punta del mismísimo. Y así apareció otra transformación más de Goku, esta vez en mono rosa. Que ya lo dice todo de por sí. Goku tenía tantas transformaciones que uno ya no sabía si estaba viendo Dragon Ball o Mortadelo.