Los Fruitis vivían debajo de un volcán muerto, hasta que el volcán resucitó y decidieron irse de allí. Lógico, harían flambeados con las frutas, y no era plan. Así que se fueron a vivir aventuras en las que había incluso una niña que se llamaba como el jabalí de El Rey León: Pumba. Niña que hablaba con frutas y sus padres aún no la habían metido en un internado de niñas raras, que hubiera sido una opción...