Todo esto viene a que la serie el Correcaminos consiguión que termináramos simpatizando por el depredador y no por el perseguido. Que la extremada soberbia del Correcaminos y su bip-bip irritante terminara cayéndonos mal. Al final deseábamos la sangre del Correcaminos bordeando los labios de un Coyote triunfador. Lo que son las cosas.