FREILA: Como esos productos eran siempre tan defectuosos y...

Como esos productos eran siempre tan defectuosos y el Coyote tampoco había recibido el don de la inteligencia, éste siempre terminaba el capítulo dándose un soberano trompazo contra lo que fuera. Sobre todo tenía tendencia a caerse por un acantilado de varios cientos de metros de altura. Antes de caer, eso sí, flotaba un ratito en el aire intentando caminar para ver si podía evitar la caida inminente. No funcionaba. Pero entonces me surgía una duda: ¿De qué leches estaba hecho el suelo? O mejor dicho, ¿de qué material era el Coyote? Porque cuando caía hacía un agujero en el suelo con su molde exacto, o incluso a veces caía y salía rebotado para arriba. Maravillas de la naturaleza, y de los dibujos animados; claro.