Yo entiendo que después de ver la película de las Spice Girls a alguien le entren ganas de matar. Yo... Yo... Yo la vi. Juro que obligado y atención, ¡en clase de música! Para que veáis el nivel de nuestro profe de música. Pues bien, después de ver un autobús saltar por un puente con unas cuerdecillas, escuchar dos canciones seguidas y aguantar tremendo bodrio es incluso lógico que la gente les quiera ver tocar en Bagdad. Y es que ya no se sabe si lo que quieren es que las Spice Girls se vuelvan a separar, no ya en cinco miembros, sinó en varios más.