Así que si conocéis a alguien así, no le déis el teléfono bajo ningún concepto. Ni aunque sea un familiar vuestro. Mejor que se asome al balcón de su casa y pegue un par de gritos al aire. Seguro que te enteras. " ¡TIBURCIO! ¿TE VIENES AL CINE ESTA NOCHE? ¿OCHE? ¿OCHE?" Usando el eco a su antojo llegan a cualquier sitio. Y lo que se ahorran en facturas de teléfono. Eso, no tiene precio.