FREILA: Lo peor de todo es que tú mismo no eres del todo consciente...

Lo peor de todo es que tú mismo no eres del todo consciente de lo ridículo que estás hasta que ves a otra persona y te lo hace notar. Ya puedes bajar al súper a comprar cualquier cosa que la cajera se percatará de tu estado mental débil. " ¿Tiene tarjeta cliente?" " ¿Eeehh?" "Que si tiene tarjeta cliente" " ¿Aaah?" "Son 20 euros" " ¿Uh?" " ¡Que pague, coño!" Hay que ser consciente de estas cosas y no salir hasta estar bien preparado. Es como si de repente se te ocurre ir a una entrevista de trabajo y todavía tienes una mega-legaña en el ojo. No sería plan. El entrevistador explicándote las maravillas de su empresa y poniéndote a prueba y tú con una legaña del tamaño de un garbanzo en el ojo izquierdo. "Perdone, pero creo que su ojo va a cobrar vida, lo siento pero no hay sitio en esta empresa para usted, quizá en el circo..."