Así que en la medida de lo posible, queridos lectores, mead antes de salir de casa o luego tendréis que hacer cosas raras por la calle. Incluso podréis estar cometiendo un pecado mortal, corren rumores de que el Opus Dei tiene terminantemente prohibido aguantarse el meado. Sí, porque sino, luego les da gustillo. Ese gustillo final de aliviar el sufrimiento de toda la tarde paseando erecto o haciendo el pino. Por fingghhh.