FREILA: Eso sí, un sábado por la noche puedes encontrar todas...

Eso sí, un sábado por la noche puedes encontrar todas esas variantes perfectamente. Cuando uno está borracho no hay lugar imposible para mear. La facilidad con la que el alcohol nos llena la vejiga nos hace estar meándonos desesperadamente cualquier noche, con lo cual con la oscuridad y la locura etílica terminas meando en cualquier sitio. Como por ejemplo: el rellano de una escalera, la barra del bar o la copa de un árbol. Todo puede pasar un sábado por la noche.