FREILA: Y valía todo, total son niños, el meado es inocuo....

Y valía todo, total son niños, el meado es inocuo. Ya podía ser un neumático como una farola, una esquina o los pies de una señora que pasaba por allí. Alguno descubrió su afición fetichista a la lluvia dorada de pies en aquellos años. Gente enferma hay en todas partes. De mayores la cosa está más complicada para sacarse la churra en mitad de la calle y mear en el neumático de un coche. Más que nada porque la altura de la cintura está un poco más arriba y parecería que estás intentando rellenar el depósito de gasolina de forma poco ortodoxa. Las farolas y demás también están mal vistas, y ya no digamos los pies de las señoras que pasan por ahí.