Para acabarlo de rematar la peluquera novata se te acerca y te pregunta: " ¿Te lavo el pelo otra vez?" Y tú: " ¡NO! Ya me voy, ya pago, pero no me maltratéis más, ¡piedad!" Mientras la mitad del ojo derecho parece salirse de su cuenca. A pesar de todo, ella no se contenta y decide ponerte gomina. Para hacerte un peinado moderno, que es su gran reto siempre, hacer un peinado lo suficientemente moderno. Y entonces, te miras al espejo y te ves así: