El mundo de la peluquería es un mundo complicado. Cortar el pelo no es tan sencillo como parece, a no ser que te llames Don Limpio. Por eso, normalmente las peluqueras hacen algún tipo de cursillo, formación profesional o lo que sea para aprender las técnicas más importantes para hacer un buen corte de pelo. Aún así, muchas cuando salen de la academia tienen más peligro que un Ultrasur en la fiesta del Triplete culé. Uno ha de ir con cuidado, porque puede ser que en una de esas academias te cobren poco por hacerte tu nuevo corte, o te las puedes encontrar en cualquier peluquería de barrio que la tengan haciendo prácticas. Así pues, os voy a dar algunas pautas para que sepáis reconocer una peluquera novata de las profesionales. De nada.