FREILA: Así que la gente de pueblo, como yo, cuando entramos...

Así que la gente de pueblo, como yo, cuando entramos en un Corte Inglés nos perdemos inevitablemente. Vamos mirando a un lado y a otro buscando algún resquicio, alguna marca que nos indique la salida, ¡una señal divina! ¡Qué sé yo! ¡Una estrella polar! ¡Un algo! Pero no, no aparece nada. Y miramos para alante y caminamos rápido para que no se note mucho que andamos perdidos mientras las dependientas ya están pensando: "Otro de pueblo que pica y no sabe por donde se sale". En realidad, sí que hay marcas para salir, pero todas conducen a las salidas de emergencia. Que vale, que está muy bien para cuando pase algo; ¡pero dejen salir sin tener emergencia! Que hubo una vez que un hombre no encontraba la salida y por no preguntar hizo saltar la alarma de incendios. "Esta es la mía" y aprovechó para llevarse unos cuantos discos, un perfume y una cama hinchable. Robar en el Corte Inglés, ese acto delictivo tan curiosamente bien visto.