¿Todo esto a qué viene? A algo muy sencillo. Tenemos unas mediciones exactas que nos permiten acotar el tamaño de un terreno, pero en los diarios, cuando ocurre un incendio, o nos explican el radio de efecto de una bomba atómica o el tamaño de una nave espacial de Raticulín no nos la muestran en nuestro maravilloso sistema métrico decimal, sino que usan el fantástico sistema de los campos de fútbol. Esto mide siete campos de fútbol, aquello de más allá sesenta y la nave espacial son mil grosso modo. Y tan anchos. ¿Qué les hace pensar que un campo de fútbol nos hará comprender mejor las dimensiones de tales cosas?