En mi comunidad autónoma es tradición esto de regalar rosas el día de mi cumpleaños. No es porque el día de mi nacimiento sea motivo de júbilo por aquí, sino porque casualmente es el día de Sant Jordi, el 23 de abril. Ese, y no otro día, es el día marcado para regalar rosas a las chicas. Pero una serie de personas pakistaníes han querido ampliar esa ancestral tradición a todos los viernes y sábados noche en cuanto que te ven lo suficientemente cerca de una mujer. Ellos creen ser algún tipo de alcahueta que pone la situación a favor del ligue nocturno. "Régalale una rosa, que fijo que cae" - deben pensar. Sí que cae sí, pero desmayada por ese rancio olor.