Luego viene ese hombre, campechano, a darte la bienvenida a ese lugar. La primera pregunta es: " ¿Qué? ¿Ha visto ya algún coche que le gusta?". A lo que tú contestas: "Esto...; pues es que hace 2 segundos que he llegado y como que no me ha dado tiempo...". Pero al vendedor no le importa, enseguida te sacará tu máquina de hacer kilómetros a toda velocidad que está fabricada exprésamente para tí y que debes comprar como sea. Más que nada porque nadie la ha comprado ni la va a comprar, porque es una máquina de hacer kilómetros incluso estando parado, porque aunque dice que el coche está apenas sin usar y que el marcador pone que tiene 1000 kilómetros hechos... Tú no te puedes fiar de un Ford Fiesta del 89 que ya le ha dado por lo menos dos vueltas al marcador...