Otra cosa muy distinta son los vendedores de autoventa. Esos lugares míticos de las carreteras españolas, esos coches expuestos en un solar de arena, esas banderolas cubriendo los coches con esos colores tan, tan, esto... tan indescriptibles. Yo que queréis que os diga, yo veo un auto-venta de esos y me tira "pa'trás". Dan como poca confianza, esos carteles rojos de "En venta" encima de los coches, ese olor a goma quemada, a gasolina refrita... No se, no me dan buena espina.