El vendedor de concesionario es un tio que suele ir trajeado, te mira con cara de "tú eres un pringado y no te vas a poder pagar esto" y te dice todas las características del coche como si fueran la ostia, aunque ya estén tan vistas como el elevalunas eléctrico, los asientos reclinables, etc. Te habla de los acabados de madera del coche, te explica la suspensión como funciona, todo va genial, todo en ese coche es perfecto, ha sido fabricado para tí. Sólo le falta decirte que del volante te va a salir una boca y que te la va a chupar mientras te dice: " ¿Te gusta conducir... chato?"