FREILA: La cuestión es que en aquellas épocas pretéritas existían...

La cuestión es que en aquellas épocas pretéritas existían los mozos gasolineros que llegaban, te saludaban y te preguntaban cuánta gasolina querías poner. Dos mil pesetas que era lo básico, ahora con 12 euros intentas echar gasolina y hasta la máquina cobra vida, se sale de su sitio chorreando gasolina y se te parte delante de tu cara. Así tal cual. Pues bien, en todas las gasolineras tenían a sus mozos bien entrenados en el arte de la manguera, la de trabajo hecho que tendrían algunos subsaharianos si les tocara hacer esa faena... No tendrían ni que enseñarles. Total, que los chicos colocaban la gasolina mientras tú mirabas el contador de los litros subir a la par que el dinero que te costaba.