Así pues, el mundo de las personas que se acercan a una cámara, no para ser entrevistados, sino para aparecer de fondo, es muy amplio. Parece una tontería, y efectivamente, lo es. Pero si no fuera por estas personas anónimas ¿cuántos momentos hilarantes televisivos nos habríamos perdido? Que no se hable más, pasemos a detectar los tipos de espontáneos que pueblan las entrevistas televisivas: