Todo sea dicho, los documentales de la 2 son un coñazo. Que alguien lo diga ya. ¡Son un maldito coñazo! Nadie los ve, que no mientan en las encuestas. Pero no porque no le gusten los documentales, es porque son un rollo. Que se pongan alguno de la BBC y verán. El problema es que los documentales de la 2 son el justificante comodín de todos aquellos que ven telebasura y se sienten culpables por ello. Es como aquel camionero rudo de perpetua barba de cuatro días que le gusta hacer gimnasia rítmica con cinta en casa y necesita mostrar su condición de macho a todas horas bebiendo cañas, eructando sonoramente, fumando puros y escupiendo en la acera con el palillo en la boca. Pero en realidad es un tierno corderito que disfruta con sus saltos gráciles mientras canta: "Laaa laa laaaa" Con voz angelical. Entrañable