Pero hablemos de la TDT en sí, por ahora. No vayamos a la de pago aún, que hay mucha tela que cortar, como dijo Camps un día a su sastre. La TDT desde sus inicios de preparación para implantarse, durante la segunda legislatura del Gobierno de Aznar (ese hombretón) sirvió para enchufar a los amiguitos del PP. Aparecieron licencias para VeoTV (perteneciente a El Mundo) e Intereconomía (perteneciente a El Mundo Antiguo y las Cavernas). Cuando cogió el testigo el Gobierno de Zapatero aparecieron licencias para los amiguitos del PSOE. Licencia analógica y digital para Cuatro y La Sexta. Nuestros gobiernos son así: muy amistosos. Las cuatro licencias tienen muchas cosas en común, unos son peperos o pesoeros con suavidad (Veo y Cuatro) y otros lo son a tope (Intereconomía y La Sexta).