FREILA: ¡Se lleva el coche tan ancho! Entonces las cámaras...

¡Se lleva el coche tan ancho! Entonces las cámaras siguen la persecución, en la que los coches explotan como si los hubieran fabricado con goma-2 y cruzan un puestecillo de frutas que se queda sin las ventas del día. Pero... ¿y el pobre hombre que se queda en mitad de la carretera con cara de tonto? ¿Qué le pasa a él? ¿Nadie se preocupa por él ni por su familia? Siempre es un hombre con traje, que salía del trabajo y se queda con la boca abierta diciendo: "Pero oiga..." No hay tiempo para explicaciones, un peligroso terrorista está huyendo de la policía. Pero ahí está el hombre, preguntándose cómo le explicará lo sucedido a su mujer...