Lo de los chicos Ana Rosa es para hacer una investigación profunda, porque ahora hay un futuro plato roto que está empezando a ver el declive de su carrera fulgurante televisiva. Es el caso de Óscar Martínez. Un chico que ha hecho carrera paralela a los anteriormente mencionados: Jaime Bores como sex-symbol abuelero de las tardes de la Primera y Antonio Hidalgo como chico Ana Rosa, aunque por suerte Óscar no canta. Sólo se hacía el gracioso. Hace poco abandonó los brazos de mamá Ana Rosa y sufrió su maldición. Hizo un nuevo programa de mierda para él solo, se estampó y está condenado a vagar en el limbo de los presentadores.