¿Quién se acuerda de Jaime Bores? Va, que levante la mano. Vaya, nadie. Qué bien va esto de escribir en una web para que no se vea a la gente moverse delante del PC y así poder reafianzarte en tus propias ideas. Este hombre se convirtió en el sex-symbol de las amas de casa y jubiladas a finales de los 90. Porque no sé por qué, los presentadores de programas abueleros, sufren de lo que yo llamo síndrome Juan y Medio, no parecen triunfar con las mujeres jóvenes, pero a las señoras mayores se les caen las bragas. "Aaayyy Juaaan, qué bigoootee" - se ponen como locas. "Señora haga el favor, eso no es el bigote" Pobre Juan y Medio.