Y se lían a soltar vaguedades sobre el amor. Porque nunca adivinan nada sobre otras cosas más concretas. Ni sobre eventos políticos, ni sobre eventos deportivos ni nada de ná. Solo amor. Y de la forma más vaga posible. Y si les dicen que por qué no aprovechan sus dotes adivinatorios para acertar los números de los euromillones te dicen: "Es que no sería ético". Claro, la ética. Porque poner un 806 que cuesta un riñón al minuto para que la gente desesperada se deje los ahorros y las glándulas suprarrenales es de lo más ético.