Y no es un fan normal, no; es un fan enfervorizado. Tiene hasta pósters de batidoras por toda la casa. En el lavabo tiene imágenes de batidoras en tanga de leopardo y picardías picantones. Las batidoras también pueden ser sexys, ¿por qué no? Yo sólo espero que no lleve esa afición demasiado lejos o terminaremos viéndolo en las noticias de sucesos. "Joven intenta jincarse su batidora y se hace papilla", "Aficionado a las batidoras es pillado in fraganti licuándose los cataplines", "Un joven se hace mayonesa y se olvida el aceite" serían los titulares que veríamos en los diarios serios, como por ejemplo el Qué.