"Poner las piernas más fuertes". Ya se sabe, el alcohol no sólo te desinhibe, sino que te hace creer más macho. Por lo visto el de 96º aplicado a las piernas te convierte en una especie de Hulk de poder supremo que al pisar la calle en verano evita que te hagas heridas. Un niño sin costras en las rodillas es un niño sano (y raro de ver), y con el alcohol: adiós costras. Y si te las haces, imposible que se infecten ya que ya vienen impregnadas de nuestro querido producto etílico. Todo son ventajas.