Aún así, en algunos casos el misterio es abrumador. Las personas a veces cogen costumbres que no pueden dejar de hacer, y una de ellas es ir siempre al mismo sitio, a la misma hora y hacer exactamente lo mismo. La rutina les mola. Supongo que si un día cierran la tienda, el cine o el bar habitual sufren un shock emocional y no salen de casa nunca más en el mejor de los casos. Por eso, cuando uno de esos sitios cierra no ves nunca más por ningún lado a esas personas... Desaparecen.