FREILA: Era eso o una visita a urgencias por rotura de tímpano....

Era eso o una visita a urgencias por rotura de tímpano.

Porque después de una conversación así uno termina con los oídos reventados. Poca broma. Un día vino un amigo mío y le digo: "Oye, tío, no te asustes eh, pero... Tu oído está sangrando" Y me dijo: "Sí, es normal, es que acabo de hablar con mi padre el disléxico, que aún confunde teléfono con megáfono, es así". Mucho ojo, porque estas conversaciones son de lo más peligrosas.