La pregunta es: ¿esta gente no tiene vida propia? Yo creo que el único momento en el que puedes salir de casa sin ser vigilado debe de ser entre las cuatro y las seis de la tarde: están demasiado ocupados viendo Sálvame. Eso sí, en cuanto termina se levantan ipsofacto y se lanzan al balcón a ver qué es lo que pasa y qué se han perdido. Una vida fascinante y vibrante. Todo pasión y desenfreno, ahora un señor calvo que pasea el perro, ahora una chica con una carpeta, ahora alguien haciendo la compra... Un subidón. Si al menos, qué se yo, se posara un ovni sobre el bloque vecino, tendrían algo más interesante qué contar.