A veces sí que aciertan con el número, pero por alguna razón lo apuntaron mal en su momento o el que le dio el teléfono no quería hablar con esa persona. Entonces ellos insisten e insisten en que ese es el número de Tiburcio, y quieren hablar con Tiburcio. Y no hay manera. "Mire, si aquí hubiese alguien que se llamase así, tenga por seguro que ya se habría suicidado. Ale, hasta luego que tengo cosas que hacer". Hay que terminar así, o no se termina con esta gente.