Eso también suele pasar al abrir la nevera. La abres, miras, y de repente se ha borrado de tu memoria lo que ibas a buscar. Entonces preguntas: " ¿A qué iba yo a la cocina?" Y te dicen: "No sé, si quieres le preguntamos al vecino". El vecino. Yo no sé en vuestras casas, pero en la mía siempre se dice que le preguntemos al vecino. De pequeño yo creía que teníamos a un vecino espía, o con poderes mentales, o algo. Porque a cada cosa que nos quedábamos con duda salía la respuesta: ¿Le preguntamos al vecino? Jamás llegué a ir a preguntar, temía una respuesta clarividente que me dejara patidifuso.