La memoria es algo fascinante. Somos capaces de almacenar información a espuertas. Tenemos recuerdos desde bien pequeñitos y somos capaces de recordar canciones de dibujos animados de cuando teníamos cinco años. Pero luego vamos a comprar al supermercado y de cuatro cosas que queremos comprar nos dejamos cinco. Es así, así somos, no hay más. La memoria va a su bola. Puedes retener en la memoria los nombres de todos los concursantes de todas las ediciones de Gran Hermano, pero luego estás haciendo un examen y en mitad de éste te preguntas: " ¿Pero esto no era el examen de Mates?" Y estás en el de Literatura.