El cabrón: Todo el mundo ha tenido un profe cabrón. Además, es el insulto que se escoge. Nunca se dice: "Tengo un profe joputa" o "Tengo el típico profe gilipollas". No. Se dice siempre tengo el profe cabrón. Es un prototipo, aunque no todos están cortados por el mismo patrón. Hay distintos grados de cabronura, algunos son los que insultan a los alumnos. Dejándolos en ridículo si no saben contestar algo. En esta anécdota yo no estuve, pero me lo contó un compañero. Una vez uno de estos le preguntó a un alumno con cara de empanao: " ¿Lo has entendido?" Y él dijo: "Un poquillo". A lo que el profesor le contestó: " ¿Cómo que un poquillo? ¿O sí o no? A ti te viene una tía y te pregunta, ¿te gusto? ¿Qué le dirás? ¿Un poquillo? Será SÍ o NO." Para decir seguidamente: "Anda, que nunca te vas a comer un torrao". Si le ves la cara lo entiendes, y la clase se debió partir de risa... Pero... Hay que ser cabrón. Además, estos son los que ponen los exámenes más difíciles, no para comprobar la sapiencia de los alumnos; que eso sería un examen duro. Un examen de cabrón es de los que preguntan cosas que no se han dado en clase, o de idea feliz, o de una mera anécdota. Por ejemplo: "Un día en clase hablé de mi hija, ¿cómo se llamaba? 2 puntos". Esto es de cabrón.