El que se soba: Este es un caso muy concreto de profesor al que pensé dedicarle un post a él solito. No sé si a alguien le ha sucedido, pero merece la pena ponerlo. Uno se puede quedar dormido en clase por tener a un profesor aburrido o no haber dormido mucho la noche anterior, pero... ¿Alguna vez a alguien se le ha dormido el PROPIO profesor mientras da la clase? Porque a mí sí. Era un profe muy curioso, venía con pantalones subidos hasta el sobaco, riñonera y mosquetón. Que aún no sé como podía subirse tanto los pantalones con ese peso en la cintura. Venía arrastrando los pies, como no, acheperado para alante y se sentaba en la mesa mientras ponía las transparencias desde el PC. Iba hablando, iba hablando y le entraba la morriña, ¡y se sobaba! Se le cerraban los ojos y juraría que un día se le cayó un poco la babilla. Un caso único, probablemente.