El aburrido: Alguno dirá: " ¡Eso son todos!" Ojo, no todos. Puede que uno se aburra en clase porque no le interese el tema, pero no todos los profesores son aburridos. Alguno, como excusa de su aburrimiento menciona a Einstein: " ¡Suspendió matemáticas!" Sí, puede que suspendiera, aunque sea una historia apócrifa, pero no por poner que 2 y 2 son 22 y si x tiende a infinito éste se seca. No. A lo que vamos, el profesor aburrido es ese profesor con cara de tristeza, papada, caída de ojos y mirada ausente que abre la boca y deja salir un sonido grave con dejadez mientras lee transparencias tal cual. Ni explica, ni razona, ni pide colaboración de los alumnos. Nada. Lee las transparencias. Y ya está. Al cabo de cinco minutos de empezar la clase hay tres alumnos sobados, dos que se tiran papeles y los demás se ríen mirando a los que se han dormido mientras les hacen fotos y videos que colgarán en Youtube.