Y estos serían los briconsejos de hoy para conseguir que ya que al menos se han dado cuenta de que estás mirándoles las tetas, no piensen que estás desesperado por hincarles el diente. Tú las miras por una simple curiosidad masculina, de forma casta y pura; por conocimiento antropológico y por un estudio sociológico. Si le sueltas toda esta parrafada a lo mejor cuela. ¿De verdad lo habíais creído? Las chicas se las saben todas.