Pero hay formas y formas de mirar. Una cosa es curiosear y otra encharcar el suelo de babas. Mantener la cara absorta en la entreteta (me busco sinónimos inventados, sí, qué pasa) no es una buena idea, sobre todo si pretendes no dejar una impresión de salido desesperado en tu contertulia, amiga o chica que pasaba por ahí. Por lo tanto en este post intentaré dar unas directrices para intentar no parecer un salido cuando tengáis sobredosis de pechuga enfrente vuestro: