Eso sí, si queréis privacidad siempre os queda la opción water normal de toda la vida, el sucesor de la letrina, pero ahora con dibujos y escritos en las paredes. Pero como he comentado antes la letrina no tenía cadena y en los wáteres públicos no funciona. Hay gente que no tiene manías así que el airecillo verde que surge siempre tira para atrás. Es importante ante todo no sentarse, hay gente que le da tanto asco tocar la tapa que si está bajada no la sube y... He visto estercoleros más limpios. De todas formas siempre puede haber suerte y que el water esté perfectamente funcional y se use. Los hombres lo tenemos sencillo porque lo hacemos de pie y no hay que sentarse en la tapa, excepto algunos que su madre les ha obligado a hacerlo para que no salpiquen en casa. Nacho Vidal era al revés, si se sentaba dejaba el lavabo con gotelé y de pie al tocarle siempre con el agüilla del fondo no tenía problema. Para que luego digan que el tamaño no importa.