El tema que nos ocupa hoy son los meaderos públicos, pero sobre todo para hombres. Ya que los lavabos de mujeres no los suelo frecuentar y si lo hiciese no creo que fuese confesable ni el por qué ni el cómo. Será un tema para niños y mayores e incluso para vosotras las chicas, porque a ver ¿quién de vosotras no se ha metido nunca en un lavabo de tíos una noche de apretón en el que el lavabo de las tías estaba a tope de cola? La de sustos que se pega uno al ir a abrir la puerta del water y encontrarse a dos chicas que salen. "Joe, vaya fiesta y yo llegando tarde", es lo primero que se te viene a la cabeza.