En fin, después de esta historia de jóvenes sin escrúpulos voy a seguir con la clasificación. "Ah, ¿qué hay más?" Por supuesto. Después de las colas de alabulié están las colas de quien da la vez. O mejor dicho, quien es el último. Que siempre llegas a una cola y hay algún chisposo que cuando dices: " ¿Quién es el último?" va y dice: "Tú" Mientras se ríe por lo bajo. "Jijijiji" Tú, como aún no eres un esperador enfervorecido por el odio mantienes tus cabales firmes, al cabo de una hora esperando la posibilidad de meter al hombre en una cazuela y hacerle un rito satánico mientras hierve a fuego lento va cobrando forma. Este tipo de colas se suele ver en la carnicería y sitios así, como también el banco, donde los abuelos van a mirar la cuenta y forman colas más largas de la cuenta, valga la redundancia. Que es un tema para hablar otro día, por cierto. ¿Por qué los abuelos miran cada dos por tres su cuenta? ¿No se fían de que siga ahí el dinero?