FREILA: Otro ejemplo claro sería el del hospital. Os explico...

Otro ejemplo claro sería el del hospital. Os explico la situación de mi hospital. Cuando se va a hacer un análisis de sangre siempre es a primera hora de la mañana y está todo el hospital cerrado. Por lo tanto hay que esperar en unos asientos hasta que abren la entrada. Hay una ley no escrita que dice, el que llega antes es el que coge número antes. El aparato que contiene los tickets con los números está a unos 25 metros, más o menos. El problema es que en esos lugares abundan las personas de la tercera edad. Como todos sabréis, las personas de la tercera edad no son Carl Lewis haciendo los 100 metros lisos. Ni se le acercan. Por lo tanto, los que somos jóvenes, cabrones que somos, salimos a toda mecha a coger los mejores números para salir antes. "Joderos viejetes que no sabéis correr" sueltan algunos. Claro, ya nos tocará ser viejos, pero mientras tanto tiene sus ventajas ser joven. Por esa razón hay siempre más personas mayores en los hospitales, los jóvenes cogen buenos números y casi no esperan.