FREILA: Lo primero en lo que nos fijaremos de una cola es que...

Lo primero en lo que nos fijaremos de una cola es que existe. Sí, amigos, las colas son fascinantes, pero ojo, a veces son escurridizas. Tú llegas a un sitio que tú crees amigable, un lugar apropiado para ti en el que quieres ir a una taquilla o donde sea, y la cola, no sabes cómo, está escondida. Te acercas al mostrador porque no hay nadie y te colocas. "Qué bien, he llegado el primero". Ante todo ten en cuenta una cosa, la gente que hace cola nunca está de buen humor, es decir, la mala leche abunda en el ambiente. No los provoques. Una persona que se cuela delante de personas que llevan 3 horas esperando no está bien vista. Por lo tanto, si no has visto la cola, cierra la boca y huye antes de que te invadan hordas de "esperadores" con antorchas de fuego y estacas en las manos. Cualquier intento de razonar será visto como una provocación. El "es que no la había visto" es la excusa más usada por los expertos "coladores".