Y esta es la historia de Doña Leonor, pobrecita, tan pequeña y ya la tratan como una vieja. Ya ha salido la cara de la niña. "Es clavada al padre". Dicen. Yo nunca he sido capaz de encontrar demasiado parecido a un bebé de días que tiene los ojos cerrados la mayor parte del tiempo... Pero en fin. La imaginación no tiene límites...