Los orcos del Warcraft tienen forma semejante a la humana, pero son prodigiosamente musculosos, tienen narices anchas y bocas con colmillos. Los orcos varones son mucho más grandes que los humanos, alrededor de 6 pies y medio de alto cuando se paran derechos. Las mujeres son un poco más grandes que las humanas, y, aunque mucho más delgadas que sus contrapartes masculinas, tienen bastantes músculos. Los colmillos de las orcos femeninas son muy pequeños por no decir inexistentes. Los guerreros orcos se caracterizan por usar una armadura chica con cascos con cuernos y hachas filosas como armas. Warcraft es uno de los pocos juegos en los que los orcos no son internamente malignos, e incluso llegan a ser heroicos en los últimos juegos. El rechazo de los humanos hacia ellos se originó en las primera y segundas invasiones, y puede estar justificado parcialmente, ya que los orcos fueron los invasores (aunque bajo influencia de la Legión).