En su Carta #210 Tolkien describe a los orcos como ‘versiones degradadas y repulsivas de los tipos mongoles menos atractivos’. Desde la publicación de la novela épica ‘El señor de los anillos’, las criaturas llamadas ‘orcos’ se convirtieron en elementos corrientes de la ficción fantástica y de los juegos de rol. En estas fuentes derivadas, los orcos y los goblins son considerados razas distintas de los goblinoids.