Tolkien, nacido en 1892, seguramente habría leído ‘Mamá Ganso’ y cuentos afines. Si leyó a Straparola, Basile o al Don Zara de Holland es desconocido. Cualquiera sea el caso, se encontró con criaturas (orcos y ogros) que descendía etimológicamente del latín orcas.
Tolkien negó explícitamente cualquier conexión entre sus ‘orcos’ y los otros, en referencia a la ballena asesina (Orcinus orca) y otros cetáceos.
Tolkien negó explícitamente cualquier conexión entre sus ‘orcos’ y los otros, en referencia a la ballena asesina (Orcinus orca) y otros cetáceos.